El Plan de Energías Renovables 2005-2010 prevé que se instalen sólo 1.000 MW de esta energía marina hasta 2010 pero hasta la fecha no se había dado impulso a esta tecnología. España ostenta el tercer puesto en el ranking mundial en energía eólica terrestre pero no cuenta con aerogeneradores en el mar.
Este informe determina las zonas ’de exclusión’ y las zonas ’aptas’ para construir parques eólicos marinos. Dentro de las zonas aptas, se ha establecido una gradación para la implantación de parques eólicos ’en función de los condicionantes ambientales’. Ceuta y Melilla son zonas de exclusión en su totalidad.
Este mapa del litoral constituye un ’mecanismo preventivo de protección del medio ambiente frente a un futuro despliegue de parques eólicos en el medio marino’. A partir de ahora, las solicitudes de reserva de zona de los promotores de parques marinos sólo podrán realizarse dentro de las zonas declaradas aptas.
Según los datos recogidos en la Memoria 2008 de la Asociación Empresarial Eólica (AEE), se tardan alrededor de seis años en poner en marcha un parque eólico marino, entre el estudio estratégico, la reserva de zona, la autorización administrativa, la ejecución y la puesta en marcha. La ley impide la construcción de parques de potencia inferior a 50 MW. El objetivo, según este informe de AEE, es tener 4.000 MW instalados para 2020.
El potencial de esta energía es mayor, según un estudio de la consultora Garrad Hassan. Para 2020 alcanzará los 236.220 MW en todo el mundo. A España le corresponderían, según esta consultora, unos 25.520 MW.
Las solicitudes presentadas para desarrollar parques eólicos offshore ascienden a 10.000 MW. Acciona ha presentado el estudio para la construcción de una instalación en Cádiz, con 273 aerogeneradores. Iberdrola, por su parte, ha propuesto desarrollar seis proyectos de energía eólica marina, con una potencia total de 3.000 MW, en Cádiz, Castellón y Huelva. Capital Energy maneja una cartera de proyectos en esta tecnología de 1.734 MW.
La industria se ha mostrado ’escéptica’ ante la noticia porque ven ’dificultades serias’ en los procedimientos de autorización que seguirán lastrando el desarrollo de esta energía.
Los parques eólicos marinos son una opción para multiplicar la cantidad de generación de esta energía renovable que tiene altos costes. El ritmo de instalación es de 400 MW anuales en el mundo frente a los 1.609 MW terrestres instalados sólo en España en 2008.
La eólica marina tiene la ventaja de que en el mar hay mejor recurso de viento, más constante que en tierra, hay más zonas sin explotar y con mayor terreno para utilizar que en la superficie terrestre.
Por otro lado es más cara y más difícil de instalar y mantener. La instalación de cada MW offshore cuesta el doble que un MW terrestre. El principal problema es la cimentación de las máquinas. Los aerogeneradores son más grandes y potentes para aprovechar al máximo el recurso eólico y hay que tratarlos para que el ambiente salino no los estropee.
En España, además concurren varios problemas que hacen más complicadas las instalaciones. Para empezar, hay poca plataforma continental, es decir, el mar se vuelve profundo muy cerca de la costa, lo que lo complica.